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Santorini, una isla griega para gozar del atardecer
Publicado el 20 de Octubre, 2009 Sol Sin comentarios
Cultura fascinante, Santorini es un perfecto destino para explorar todos los sentidos.
Las islas griegas son famosas por su belleza y quizá la más emblemática sea la isla de Thira (en griego Θήρα), o como mejor se conoce: Santorini.
En realidad Santorini es un archipiélago, resultado de la explosión de un volcán, el cual ha transformado la vida en la isla desde hace miles de años, volviendo a cubrirlo todo de lava casi cada cien años.
Al sur del Mar Egeo, esta isla es destino favorito de miles de personas. Sobre todo es ideal para las parejas que buscan, por un lado, un hermoso entorno para la luna de miel y por el otro lado, un buen lugar para divertirse de noche.
Numerosos clubes nocturnos combinan a la perfección con un cálido clima. Además, el fascinante entorno de cielo estrellado y oscuro mar iluminado por las luces de los yates hace de la isla un maravilloso escenario nocturno. El uso de motocicletas para recorrer la isla está muy difundido y es posible rentar una facilmente. Quizá la dificultad radique en controlarlas en las curvilíneas carreteras a orillas de riscos que muestran bellas panorámicas de la isla.
La fiesta dura toda la noche. Buena comida, abundante bebida y variedad de música hacen de la noche de Santorini una de las más entretenidas del mediterráneo.
Pero no todo es vida nocturna y música estridente en Santorini. Su historia es antigua y profunda, oculta por las erupciones volcánicas que capturaron a una fascinante civilización. En la isla podemos encontrar diversos museos cuyo contenido es deslumbrante.

El pequeño pero importante museo prehistórico de Thira tiene piezas arqueológicas de una estética singular, testimonio de la antigua cultura en la isla. Su belleza es sobresaliente. Además, es posible ver la reconstrucción de una casa prehistórica. Destacan ante todo los frescos que están en un magnífico estado. A su lado se encuentra el yacimiento arqueológico de Akrotiri por lo que se puede disfrutar de ambos recorridos en el mismo día.
El Museo está detrás de la Catedral Ortodoxa. Cierran los lunes, pero el resto de la semana está abierto de 8:30 hasta las 15 horas por lo que conviene llegar temprano para recorrer ambos sitios con calma.
Actualmente las excavaciones en Akriti continúan y con un poco de suerte se puede ser testigo de un descubrimiento muy reciente. Se venden réplicas de las piezas e impresiones de los frescos, cuyas ganancias van directamente a la continuación del trabajo arqueológico. Esto nos deja cierta satisfacción al hacer nuestras compras.
Después de un fascinante día visitando los museos y alguna de las pequeñas islas volcánicas cercanas, llega el espectáculo más fascinante: el atardecer.

Turistas y locales se reúnen a mirar el atardecer en una celebración cotidiana del final del día. Se puede mirar al sol hundiéndose en el mar, suavemente, como si se guardara para dormir. Los seres humanos se detienen para disfrutar del momento, en lo que casi parece un ritual de agradecimiento al cielo.
A la mañana siguiente se puede visitar alguna de las variadas playas que hay alrededor de la isla, navegar alrededor o visitar Caldera, centro de la actividad volcánica. En Caldera las piedras son pequeñas y redondas. El entorno parece un paisaje extraterrestre, como si estuviéramos a punto de filmar una vieja película sobre la luna.
Caminar las calles y callejones en Santorini es un excelente experiencia que requiere buena condición física debido a sus numerosas cuestas. Casi todas las construcciones son blancas con detalles en color azul añil, con puertas y ventanas de diversos tamaños así como paredes curvas y muy orgánicas. Muchas calles empinadas tienen agradables tiendas de bella ropa artesanal y joyería de diseño. En espacios menos transitados, los habitantes de Santorini llevan una vida tranquila y rural.
En una película griega, un abuelo le contaba a su nieto que la palabra gastronomía contenía la palabra astronomía porque cada especia corresponde a un planeta del sistema solar y que el cocinero, al igual que el navegante debía saberse guiar por las estrellas. En Santorini la comida también es un suculento ritual y en casi cada taverna se puede disfrutar de exquisitos platillos locales. Mar y tierra se unen en la cocina griega mediterránea para seducir a nuestro paladar. La frescura de los ingredientes y la maravillosa ciencia de quienes preparan los alimentos está presente en la mesa de Santorini, haciendo que sea perfecto cenar mirando a las estrellas.
En definitiva, esta isla griega es un excelente destino para quien desee estimular todos sus sentidos. Es un sitio que muy bien vale descubrir, tanto por el profundamente azul mar que la rodea como por todo lo que acontece en su tierra.

Imágenes: Navin75
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